El Trastorno de Conducta

El Trastorno de Conducta

¿Qué es el trastorno de conducta?

El trastorno de la conducta (TC) se diagnostica cuando el niño muestra un patrón continuo de agresión hacia otras personas, y graves violaciones de las reglas y normas sociales en la casa, la escuela y con los compañeros. Estas violaciones de las reglas pueden implicar quebrantar la ley y, como consecuencia, ser arrestado. Los niños con trastorno de la conducta tienen más probabilidades de lesionarse y quizás tengan dificultades para llevarse bien con los compañeros.

Ejemplos de comportamientos del trastorno de la conducta incluyen los siguientes:

  • Violar reglas importantes, como escaparse de la casa, quedarse fuera de la casa por la noche sin permiso o faltar a la escuela.
  • Ser agresivo de tal manera que cause daño, como al acosar a otros niños o compañeros, al pelear o ser cruel con los animales.
  • Mentir, robar o dañar las pertenencias de otras personas a propósito.

¿Qué causa el trastorno de la conducta?

Las condiciones que contribuyen al desarrollo del trastorno de la conducta se consideran que son multifactoriales, lo que significa que muchos factores contribuyen a la causa. Las pruebas neuropsicológicas han demostrado que los niños y adolescentes con trastornos de la conducta tienen un deterioro en el lóbulo frontal del cerebro que interfiere con su capacidad para planear, evitar el daño y aprender de experiencias negativas. Se considera que el temperamento en la infancia tiene una base genética. Los niños o adolescentes a quienes se consideran que tienen un temperamento difícil tienen más probabilidades de desarrollar problemas conductuales. Los niños o adolescentes de ambientes de hogares desfavorecidos, disfuncionales y desorganizados tienen más probabilidades de desarrollar trastornos de la conducta, aunque se puede encontrar en todos los grupos socioeconómicos. Se ha encontrado que los problemas sociales y el rechazo del grupo de pares contribuyen a la delincuencia. El estatus socioeconómico bajo ha sido asociado con los trastornos de la conducta. Los niños y adolescentes que exhiben comportamientos delincuentes y agresivos tienen perfiles cognitivos y psicológicos distintivos cuando se comparan con niños con otros problemas mentales y grupos de control. Todos los factores contribuyentes influyen en cómo los niños y adolescentes interactúan con otras personas.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de la conducta?

Un psiquiatra infantil, o un profesional de salud mental calificado generalmente diagnostica los trastornos de la conducta en niños y adolescentes. Una historia detallada de la conducta del niño por parte de los padres y profesores, observaciones de la conducta del niño, y, algunas veces, las pruebas psicológicas contribuyen a hacer el diagnóstico. Los padres que notan síntomas de trastorno de la conducta en su hijo o adolescente pueden ayudar buscando una evaluación y tratamiento tempranos. El tratamiento temprano puede con frecuencia prevenir problemas futuros.

Además, el trastorno de la conducta con frecuencia coexiste con otros trastornos de salud mental, incluyendo trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad, trastorno de estrés postraumático, abuso de sustancias, trastorno de déficit de atención/hiperactividad y trastornos del aprendizaje, aumentando la necesidad de un diagnóstico y tratamiento tempranos. Consulte con el médico de su hijo para obtener más información.


Tratamiento del trastorno de la conducta

El tratamiento específico para niños con trastorno de la conducta será determinado por el médico de su hijo con base en:

  • La edad, salud global e historial médico de su hijo

  • La extensión de los síntomas de su hijo

  • La tolerancia de su hijo a medicamentos o terapias específicos

  • Las expectativas del tratamiento de la condición

  • Su opinión o preferencia

El tratamiento puede incluir:

  • Enfoques cognitivo-conductuales. La meta de la terapia cognitiva-conductual es mejorar las destrezas de solución de problemas, destrezas de comunicación, control de los impulsos y destrezas de manejo de la ira.

  • Terapia familiar. La terapia familiar con frecuencia se enfoca en hacer cambios dentro del sistema familiar, como mejorar las destrezas de comunicación e interacciones familiares.

  • Terapia grupal de pares. La terapia grupal de pares se enfoca con frecuencia en el desarrollo de destrezas sociales y destrezas interpersonales.

  • Medicamentos. A pesar de que no se considera efectiva en el tratamiento del trastorno de la conducta, la medicación puede ser utilizada si están presentes otros síntomas o trastornos y responden a la medicación.

Bibliografía:

childrensmentalhealth

stanfordchildrens


Escrito por: Cruz Ana

Comentarios

Entradas más populares de este blog

DEPENDENCIA EMOCIONAL