Trastornos alimentarios
¿Qué son los trastornos alimentarios?
Los trastornos alimentarios son enfermedades graves que afectan tanto la salud física como la mental.
Estas afecciones incluyen problemas en la forma de pensar sobre la comida, la alimentación, el peso y la figura, así como en los comportamientos alimentarios. Si no se tratan de manera eficaz, estos pueden convertirse en problemas crónicos y, en algunos casos, la muerte.
La mayoría de los trastornos alimentarios implica centrarse demasiado en el peso, la forma del cuerpo y la comida.
Los trastornos alimentarios más frecuentes son la anorexia, la bulimia y el trastorno alimentario compulsivo.
-Anorexia:
Caracterizado por un temor intenso de aumentar de peso, un rechazo a mantener un peso normal y una imagen del cuerpo distorsionada. Las personas con anorexia nerviosa tienen una pérdida anormal del apetito por los alimentos, tratan de evitar comer y comen lo menos posible.
-Bulimia:
Es un trastorno alimentario por el cual una persona tiene episodios regulares de comer una gran cantidad de alimentos (atracones), la gente siente que no tiene control sobre lo que come y que no puede parar.
Después de comer, debido a la culpa, la vergüenza o un miedo intenso a subir de peso, se realiza una purga para deshacerse de las calorías. La purga puede incluir vómitos, hacer demasiado ejercicio, no comer durante un tiempo o utilizar otros métodos, como tomar laxantes, etc.

-Trastorno alimentario compulsivo:
Comer compulsivamente es un trastorno alimentario. Las personas que lo padecen ingieren grandes cantidades de comida en un breve período de tiempo. Se dan atracones con regularidad durante varios meses. Pueden sentirse fuera de control y comer hasta que estén terriblemente llenas.
Algunas personas que comen compulsivamente tienen un peso normal. Pero con el tiempo, muchas suben de peso y tienen problemas por ser obesas. Las personas que tienen un trastorno alimentario compulsivo también suelen tener depresión, ansiedad u otros problemas emocionales.
Educar y fomentar una alimentación saludable, sin caer en extremos. Promover una actividad física moderada, que idealmente involucre socialización. Favorecer la construcción de una autoestima adecuada. Pero siempre se requiere de un tratamiento psiquiátrico, médico internista, nutriólogo, psicólogo y familiar para una buena recuperación. El estómago no tiene la culpa de lo que sienta o piense nuestras mentes.
medlineplus.gov Escrito por:
Lorenzo Naomi
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